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Ecoansiedad en juventudes mexicanas: cuando el cambio climático también afecta la salud mental
Por: Dra. Areli Nájera González1 y Dra. Sara Paola Pérez Ramos2
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Universidad Autónoma de Nayarit
areli.najera@uan.edu.mx
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Universidad de Guadalajara
paola.perez@academicos.udg.mx
Hoy, abrir redes sociales o ver las noticias implica exponerse constantemente a información sobre sequías, incendios, inundaciones o crisis ambientales. Para muchas personas esto puede resultar preocupante; sin embargo, en niñas, niños y adolescentes —especialmente quienes hoy tienen entre 10 y 17 años— este contexto está configurando una experiencia emocional distinta. A este fenómeno se le conoce como ecoansiedad.
Más que preocupación: un problema emergente de salud mental
La ecoansiedad no se limita a “preocuparse por el planeta”. Se trata de un temor persistente ante el deterioro ambiental y sus consecuencias futuras. De acuerdo con Clayton y Karazsia (2020), este tipo de ansiedad puede afectar el sueño, la concentración e incluso la forma en que las personas se relacionan con los demás.
Desde la salud pública, esto plantea un reto importante. La respuesta emocional al cambio climático puede tener efectos opuestos: por un lado, motivar la participación y el compromiso social; por otro, generar lo que se ha denominado eco-parálisis, es decir, una sensación de impotencia que lleva a la apatía y la inacción (Hogg, 2021).
En adolescentes, esta tensión es especialmente relevante, ya que se trata de una etapa clave en la construcción de expectativas sobre el futuro.
El reto de "traducir" la ciencia al contexto mexicano
Uno de los principales obstáculos para abordar este problema en el país es la falta de herramientas adaptadas al contexto local. La mayoría de los instrumentos disponibles han sido desarrollados en Europa o Estados Unidos, lo que limita su aplicabilidad en poblaciones mexicanas.
Ante esta situación, investigadoras de la Universidad Autónoma de Nayarit y la Universidad de Guadalajara trabajan en la adaptación de escalas de ecoansiedad —como la Escala de Ecoansiedad de Hogg (HEAS-13) y el Inventario de Ansiedad por el Cambio Climático— para su uso en adolescentes mexicanos.
El objetivo no es solo traducir cuestionarios, sino asegurar que realmente reflejen las experiencias, el lenguaje y las preocupaciones de las juventudes en el país.
Un dato clave: Las herramientas para medir ecoansiedad deben adaptarse al contexto cultural para ser realmente útiles.
Si es para jóvenes hay que incluir a los jóvenes
Un aspecto innovador del proyecto ha sido la participación directa de estudiantes en el desarrollo de soluciones. En colaboración con una preparatoria de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial y de Servicios (DGETI), jóvenes del área de programación contribuyen al diseño de una aplicación móvil para evaluar ecoansiedad.
Esta herramienta incorpora elementos de gamificación, lo que facilita la interacción y reduce la resistencia a participar. A través de un avatar y dinámicas visuales, los usuarios pueden explorar y reconocer sus emociones.
La aplicación busca cumplir dos funciones principales:
- Para estudiantes: ofrecer una forma accesible de identificar y comprender lo que sienten.
- Para docentes: proporcionar información que permita detectar oportunamente niveles elevados de ansiedad y canalizar apoyos.
Figura 1. Propuesta de desarrollo de aplicación móvil para medir y monitorear el nivel de ecoansiedad en jóvenes.
Un reto a futuro: evitar la apatía social
Más allá del malestar individual, la ecoansiedad plantea implicaciones colectivas. Si este tipo de emociones se traduce en desesperanza, podría afectar la participación social de las nuevas generaciones.
Desde la salud pública, el riesgo no es solo emocional, sino también estructural: una juventud que percibe el futuro como perdido difícilmente se involucrará en la toma de decisiones o en la construcción de soluciones.
Por ello, iniciativas que combinan investigación, educación y tecnología pueden contribuir a transformar la preocupación en acción informada.
Referencias:
- Clayton, S., & Karazsia, B. T. (2020). Development and validation of a measure of climate change anxiety. Journal of Environmental Psychology, 69, 101434. doi:10.1016/j.jenvp.2020.101434
- Hogg, K. (2021). Climate change anxiety and mental health: Environmental activism as a physical and mental health intervention. Global Environmental Change, 71, 102401. doi:10.1016/j.gloenvcha.2021.102401
- Stewart, A. E. (2021). Psychometric Properties of the Climate Change Anxiety Scale. International Journal of Environmental Research and Public Health, 18(2), 494. doi:10.3390/ijerph18020494
- Hogg, E. K. (2021). Climate change anxiety and the future: Anticipatory grief as a framework for understanding and practice. Global Environmental Change, 70, 102377. doi:10.1016/j.gloenvcha.2021.102377
- Inventario de Ansiedad por el Cambio Climático (ACC) (Clayton y Karazsia, 2020).
- Clayton, S., & Karazsia, B. T. (2020). Development and validation of a measure of climate change anxiety. Journal of Environmental Psychology, 69, 101434. doi:10.1016/j.jenvp.2020.101434
Información editorial y legal
Revista ESPM, Año 4, Núm. 11, mayo - agosto de 2026, es una publicación cuatrimestral editada por el Instituto Nacional de Salud Pública, a través de la Escuela de Salud Pública de México, Av. Universidad #655, Col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100, Tel. 7773293000, www.insp.mx, www.revista.espm.mx, nslara@insp.mx.
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Responsable de la última actualización de este número, (Mtra. Aldara Nayeli Cabrera Osnaya), Av. Universidad #655, Col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100. Fecha de última modificación, 05 de febrero de 2025.